Los Dunaïas, esos antiguos robots, han sido despertados por una misteriosa energía. Con su ayuda, los jugadores desarrollan lo mejor posible el pueblo de su tablero e intentan cumplir los 3 objetivos de la profecía.
Un juego de Thomas DupontIlustrado por Sébastien CaiveauPublicado por BLAM !Adaptado por Patrick Beaumé
En su turno, el jugador elige un dado de entre los disponibles. Así despierta al Dunaïa del mismo valor para que actúe sobre los 2 edificios que lo rodean. Después, el jugador usa ese dado en el tablero central o en un edificio (incluso ajeno) para activar una acción especial.
Los Dunaïas ayudan así al jugador a construir sus edificios y, una vez terminados, a recibir su recompensa: las Flores de metal son una valiosa moneda de cambio, los chips de memoria permiten reconstituir antiguos Artefactos...
Crear sinergias en tu tablero es indispensable para adaptar tu estrategia a la profecía, diferente en cada partida.